Catedral, murallas, callejones, iglesias y palacios. Palma!

Llegando a Mallorca, sobrevolando la isla, es fácil distinguir el casco antiguo de Palma, su capital. Lo mismo pasa llegando desde el mar. Detrás de las antiguas murallas se eleva la catedral, que esconde un increíble laberinto de callejuelas, iglesias y palacios. Predominan los tonos ocres, debido a la enorme presencia de ​mares, la piedra sedimentaria que se ha utilizado durante siglos en la arquitectura de la isla.

Pasearse por el casco antiguo siempre es emocionante. Ya sea de día como de noche, su encanto es inmutable. La secuencia de invernaderos, que se asoman a la calle, así como los elementos modernistas que decoran la ciudad, merecen ser fotografiados.

Palma es galerías de arte, desayunos irresistibles y aperitivos en plazas, boutiques internacionales y carriles bici. Tiene todas las prestaciones de las grandes capitales europeas, con la particularidad de estar ubicada en una isla en medio del Mediterráneo.

El centro de Palma se divide en dos partes: Canamunt y Canavall. Parte alta y parte baja de la ciudad. La Catedral, que se asoma majestuosa sobre el mar, es el centro neurálgico de la parte alta. Famosa por el “espectáculo del ocho” y por las reformas de Gaudí, desde sus terrazas regala un espléndido panorama. En las inmediaciones de esta maravilla arquitectónica se halla el precioso Hotel Palacio Ca Sa Galesa, un hotel cinco estrellas con carácter ubicado en el corazón de la ciudad, que se levanta sobre un palacio histórico del siglo XVI.

Doce habitaciones, todas diferentes, que incluyen jacuzzi. Servicios wellness y spa. Salón común, patio interior, terraza desde donde contemplar el horizonte disfrutando de un cocktail junto a la piscina. Y para todos aquellos que no quieren separarse de sus pequeñas mascotas, éstas son bienvenidas. Bicis y aparcamiento privado sólo son algunos de los pequeños detalles pensados para que la estancia sea lo más agradable posible.

Símbolos de la parte baja de la ciudad son la Lonja y es Baluard. La Lonja de Palma es un rarísimo ejemplo de gótico civil y es Baluard, como sugiere su nombre, es el antiguo baluarte, encerrado entre las antiguas murallas renacentistas que hasta el siglo XX rodeaban el Casco Antiguo de Palma. Es exactamente entre estos dos hitos, donde se encuentra el Hotel San Lorenzo, el primer hotel boutique de la ciudad. Cuatro estrellas y sólo para adultos. En él, la atmósfera es mágica. Según sus clientes, “un día en Hotel San Lorenzo es como una semana de vacaciones en otro lugar, una vez dentro, se tiene la sensación de estar lejos de la ciudad”. Entre las peculiaridades de Hotel San Lorenzo están los desayunos a medida, calibrados en relación al plan del día: compras, senderismo, playa. A cada actividad corresponde un correcto suministro de nutrientes a base de productos a km 0, como las mermeladas de Sóller. Íntima piscina, un pequeño huerto, y todo el encanto de la Mallorca auténtica.