El campo mallorquín

Para los que aman Mallorca el norte tiene un encanto irresistible. La naturaleza incontaminada, los verdes y los azules se funden en el horizonte. Es el lugar perfecto para recuperar el contacto directo con la sencillez y con los valores que cuentan de verdad. La parte interior, la del campo, es ideal para quienes deseen vivir de forma auténtica la isla, en una relación directa con la tierra.

A menudo, pensando en Mallorca, se piensa en mar y playas, en el turismo veraniego. Pero Mallorca es mucho más. Sus campos de olivos y viñas, almendros e higueras son una mezcla de formas y perfumes. ¿Es posible sumergirse en este escenario campesino sin tener que renunciar al confort de un hotel?

¡La respuesta es sí! En un “hotel rural”. Cerca de la Serra de Tramuntana, en el municipio de Campanet, está el Eco Hotel Rural & Spa Monnaber Nou, 4 estrellas superior, donde este sueño se convierte en realidad. Aquí la estancia es muy especial, por muchas razones. En primer lugar porque es una finca de 125 hectáreas que produce buena parte de los alimentos que se consumen en el hotel: aceite de oliva, cordero lechal, cochinillo y muchísimas frutas y verduras (Finca certificada en Agricultura Ecológica). Sólo se trata del comienzo, al que sigue un cuidado especial en la preparación de los platos, en el respeto total hacia la tradición mallorquina, para saborearlos en la terraza de“Es Mirador”, el restaurante del hotel.

La estructura arquitectónica es el valor añadido de la estancia. Una aglomeración de casas señoriales de piedra, todas de diferentes dimensiones e igual elegancia, hospitalidad y cuidado por los detalles. Completa la oferta el spa de lujo con servicios extras diseñados a medida para cada cliente. Los entornos representan una tentación continua. Excursiones por la Serra de Tramuntana, con diferentes niveles de dificultad, ciclismo de llanura y de montaña. Para todos los amantes de la equitación, el Eco Hotel Rural & Spa Monnaber Nou dispone de caballos propios. Y para los apasionados del tenis, también cuenta con dos pistas gratuitas para los huéspedes.

Indispensable: pasearse por las callecitas de Campanet, para admirar los antiguos palacios mallorquines, la iglesia parroquial en estilo neogótico (siglo XVIII) y la ermita de Sant Miquel del año 1248. Tampoco puede faltar la visita a las Coves de Campanet, 16.000 m​3 ​de cuevas subterráneas, con infinidad de estalactitas y estalagmitas. Y para los que no se más curiosos, en los periodos de abundante lluvia, es posible asistir al fenómeno hidrológico de las Fonts Ufanes, que regalan un espectáculo de fuentes naturales que surgen intermitentemente del suelo.

Eco Hotel Rural & Spa Monnaber Nou es tradición y confort. Es la solución perfecta para vivir una Mallorca bucólica en total relax.