Senderismo en Mallorca

La isla presume de un paisaje con orografía irregular y de una abundante vegetación en la que moverse con total seguridad. Los caminos están bien señalados y hay muchos mapas que marcan el nivel de dificultad, su pendiente y duración. Para los menos expertos, está el camino de Betlem, recorrido plano que lleva hasta Es Caló, una calita situado en el extremo Este de la Bahía de Alcudia, donde se encuentra un pequeño muelle en ruinas.

Otra excursión interesante es la del Embalse de Cúber y el Gorg Blau. Se trata de embalses artificiales en los se recoge el agua de la isla, ofreciendo un paisaje espectacular.

El Avenc de son Pou es una impresionante cavidad natural de unos 150 x 70 metros. Se trata de un ejemplo de senderismo con nivel de dificultad algo más alto y con más pendientes. Se aconseja llevar una linterna para explorar los rincones escondidos de la cueva, entre estalactitas y estalagmitas.

El Castillo de Alaró. Un clásico. Se puede llegar directamente desde Alaró, dejando el coche en el pequeño municipio, y en este caso el recorrido para alcanzar la cima es bastante largo. Una opción más tranquila es aparcar más a medio camino. En este caso la excursión de ida y vuelta no dura más de 2 horas y media.

Los Miradores de s’Arxiduc, Sierra de Tramuntana (entre Valldemossa y Sa Foradada). Es de los caminos más bonitos de Mallorca, compuesto por diferentes miradores entre mar y montaña, encargados por el arxiduc Luis Salvador de Austria para contemplar el paisaje. Todos se asoman al mar y los senderos que las conectan discurren entre encinas, pinos y olivos. La duración es bastante larga: 8 horas para completar su recorrido circular. ¡Pero merece la pena!

Para todos los amantes del senderismo, Mallorca es el lugar perfecto. Se aconsejan los meses primaverales, el otoño o, en su caso, madrugar en verano!

Para descansar y recuperar las energías para la siguiente excursión, el Eco Hotel Monnaber Nou se ubica en un emplazamiento óptimo.

Se halla en la falda de la Sierra de Tramuntana, en una antigua finca mallorquina del siglo XIII. Une el lujo y los servicios de un 4 estrellas con un ambiente relajado y familiar. Alimentos ecológicos a km 0, spa y piscina. En dos palabras: paz, tranquilidad y lujo.